lunes, 2 de julio de 2012

Bangkok, entre Chinatown y Little India



Tras nuestro primer amanecer en la capital tailandesa nos fuimos a visitar los bajos fondos de la ciudad. Cogimos un barquito cerca del hotel, y en media hora estábamos en Chinatown.

En Chinatown todo es muy chino.

Es el barrio habitado por la comunidad china en Tailandia desde que vinieron en 1782 como mano de obra para participar en la construcción de la ciudad. Ahora han diversificado sus actividades y se dedican, entre otras cosas, a las piezas de desguace de vehículos y a la alimentación.

Nos dirigimos con mucha motivación al San Jao Sien Khong, uno de los templos chinos más antiguos de Bangkok. Nos sorprendíó mucho encontrarlo en un aparcamiento cubierto, con un señor durmiendo dentro con la boca abierta, y una turista despistada.

Nuestra ignorancia no nos permite explicaros nada de lo que vimos dentro, aunque todo nos apreció muy curioso.

San Jao Sien Khong.

Seguimos nuestro paseo con cara de sorpresa por el barrio chino, hasta el Wat Traimit, el templo con el buda de oro macizo más grande y pesado del mundo (está en el Libro Guinness de los Records). La historia de su descubrimiento es muy curiosa: debido a las constantes invasiones birmanas, este buda fue recubierto de estuco, ocultando su verdadero valor. Así permaneció, hasta que hace unos 40 años se le cayó a un monje mientra lo trasladaban. Después del susto, creyendo que lo había roto, resultó que había triunfado. El buda era de oro macizo.

El buda de oro.

El edificio en el que se encuentra está hecho en mármol y oro, con una bonita foto del rey a la entrada. Lo interesante de su estructura no son los típicos tejados a dos aguas, sino su impresionante altura.

Wat Traimit.

Después de ver brillar mucho al buda llegamos a la calle principal de Chinatown, una avenida impresionante, llena de tráfico y carteles luminosos.



El Talat Mai es un mercado enorme y con comida muy diferente. Vimos gambas, setas, pescaditos, y otros alimentos deshidratados, que se comen con salsas picantonas. Bastante comida nos dio un poco de asco, prejuicioso, pero asco al fin y al cabo. También influyó el desconocimiento: no sabíamos lo que eran la mitad de las cosas, y la otra nos la imaginábamos.

Talat Mai.
Dejamos atrás Chinatown para adentrarnos en Little India. El Sampeng Lane aloja un mercado de accesorios y ropas infinito. Vimos más de cien tiendas llenas de gomas del pelo, diademas, horquillas, pulseras, pendientes... Un mareo. También había muchos locales que vendían telas por metros, de estampados muy diversos. Apenas había espacio para caminar, lo que a ratos nos resultó un poco agobiante. Las medinas marroquíes no tienen nada que envidiarle a este mercado.

Nuestra última parada tuvo lugar en el Gurdwara Siri Guru Singh Sabha, un templo sikh como los que se encuentran en la región india del Punjab.

Entrada al templo sikh.

Si vais a Bangkok, no os perdáis estos dos pintorescos barrios.

2 comentarios:

  1. Que bonito leeros y veros en las fotos! Buenísima idea la del blog, así también se puede viajar con vosotrs. A ver si la importo.
    Seguid felices y escribiendooooo.
    Besotes
    furman

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  2. Utter, nos encantaría leer tus locas aventuras en América, no seas vagurcia y cúrratelo! Cuídate la rodilla :) Un abrazo linda!

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